Rumbo a la Antártida: la misión para descubrir las fugas de metano

ICEFLAME. CSIC

En el extremo sur del planeta, un equipo científico español emprende una expedición audaz a la Antártida para descubrir el secreto del metano, un gas de efecto invernadero que podría acelerar el calentamiento global. ¿Qué se esconde en las profundidades del Océano Austral? ¿Cuál es el papel del metano en el cambio climático? La búsqueda de respuestas comienza en el fin del mundo.

Un equipo científico español, liderado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) y el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), partió el 8 de enero de 2025 hacia la Antártida para iniciar una expedición en el Océano Austral. El objetivo principal es buscar y caracterizar fugas de gas metano en esta región.Según declaraciones del IGME-CSIC, estas fugas son una consecuencia del cambio climático global y podrían contribuir a su aceleración.

Están vinculadas al comportamiento de los depósitos de metano en estado sólido frente al retroceso de los glaciares, un fenómeno que será investigado durante la expedición en la Península Antártica.

¿Por qué buscan gas metano en la Antártida?

El metano es un gas de efecto invernadero que tiene un impacto mucho más potente que el dióxido de carbono (CO2). Su capacidad de contribuir al calentamiento global puede ser entre 20 y 40 veces mayor que la del CO2, lo que ha generado alarma en la comunidad científica.Los expertos estiman que, hace unos 20.000 años, durante el último periodo glaciar, el metano se acumuló masivamente en el fondo marino en forma de hidratos de metano (metano helado), formando grandes depósitos.Estos depósitos fueron descubiertos en la década de 1990, cuando las potencias internacionales exploraron la Antártida en busca de yacimientos de hidrocarburos. Sin embargo, no fueron estudiados a fondo.Actualmente, la pérdida de hielo en la Antártida, junto con el calentamiento de los océanos, está provocando el levantamiento del suelo marino, lo que facilita la liberación de gas metano.

Este fenómeno no solo representa un riesgo para la estabilidad geológica del fondo marino, sino que también tiene implicaciones significativas para el clima global.

¿Por qué es preocupante?

Los hidratos de metano son sólidos cristalinos con un aspecto similar al hielo. Se forman bajo condiciones de alta presión y bajas temperaturas, características comunes a más de 300 metros bajo el nivel del mar en zonas polares.

Estas condiciones los hacen particularmente vulnerables a los efectos del calentamiento global, que eleva la temperatura del océano y reduce la presión debido al levantamiento del fondo marino.La desestabilización de estos hidratos no solo contribuye al calentamiento global al liberar metano a la atmósfera, sino que también puede comprometer la estabilidad de los sedimentos marinos, generando explosiones y deslizamientos.

Estos eventos, a su vez, pueden desencadenar tsunamis, según señala el instituto Iceflame.“Se desconoce el estado actual de los hidratos de metano. No sabemos si el metano helado está comenzando a transformarse en gas. Esto es lo que queremos averiguar en esta campaña antártica”, concluyeron los investigadores.