La resolución fue tomada hace una semana, por la Corte de Apelaciones de Valparaíso. Originalmente, el tribunal había decidido ejecutar el desalojo el pasado 22 de febrero. Sin embargo, la falta de tiempo para coordinar los recursos necesarios obligo a reagendar la fecha. Frente a esto, Cordero indico que «el acuerdo que se gestionó descansa en un supuesto, y yo he sido explícito que con la conversación con los dueños y con posterioridad, en que la posición del Gobierno es que las sentencias judiciales se deben cumplir».
La desición de la Corte se da en paralelo con la suspensión momentanea del desalojo hacia la megatoma de San Antonio. Es por esto que han surgido críticas sobre el tratamiento que se le ha dado a ambos casos. Los pobladores de la toma Edén se manifestaron contra el dictamen y expresaron su deseo por un trato igualitario.
De acuerdo con el ministro, ambas tomas representan situaciones diferentes que hacen imposible su comparación. La megatoma de San Antonio esta compuesta por casi 10 mil personas, mientras que en Lajarilla habitan 83 familias.
Por esto, Cordero indico que «para evaluar la situación de las tomas, lo que uno tiene que hacer, es este contexto general del cumplimiento de la Corte. Varias se han ejecutado y hay protocolos de intervención por parte de carabineros para esto».