El sismo ocurrido la mañana del viernes, dejó 1.700 fallecidos y 3.400 heridos, la mayoría en la ciudad de Mandalay y zonas aledañas según el último balance oficial. Sin embargo, la cifra podría aumentar debido al derrumbe de casas, edificios y puentes.
El terremoto también afectó a Tailandia, India y el suroeste de China. En Tailandia, al menos 17 personas fallecieron tras el derrumbe de un rascacielos en construcción en la capital, Bangkok, donde al menos 83 obreros están desaparecidos. En Mandalay (Birmania), los equipos de emergencia enviados por China rescataron a una mujer embarazada, una mujer de 29 años y un niño de cinco.
Las autoridades de Birmania declararon estado de emergencia en las seis regiones más afectadas. Además, decretaron siete días de luto por las víctimas mortales. El temblor ocurrió a poca profundidad y se sintió con fuerza a mil kilómetros del epicentro, en Bangkok, la capital de Tailandia.
El cierre del aeropuerto de Mandalay podría complicar las operaciones de rescate. El presidente de la junta militar, Min Aung Hlaing, pidió ayuda internacional e invitó a “cualquier país” y “cualquier organización” a brindar apoyo.